Ya sabéis que no suelo utilizar este blog para hacer entradas de opinión, ya que lo reservo para incluir discusiones más técnicas sobre los aspectos arduos de la tecnología asociada a la Fórmula 1. Sin embargo, le venía dando vueltas a este asunto desde el GP de China y no me resisto a escribir sobre lo que pensaba, y que probablemente todos vosotros lo habéis visto. Y más ahora que durante el GP de Turquía ha vuelto a suceder y que Fernando Alonso lo ha confirmado. Pero vayamos por partes.
Tres carreras son bastantes para sacar conclusiones, aunque cuatro son mejor. Ahora, tras el GP de Turquía, me ha quedado meridianamente claro que la temporada 2011 va a ser radicalmente diferente a la anterior. Por un lado, y eso es evidente para todos, las carreras son más divertidas, no sólo porque hay más adelantamientos (algo que sin duda ayuda al espectáculo), sino porque todo ha tomado un cariz mucho más táctico, o más teórico si preferís. Tanto que en ocasiones se hace difícil seguir la carrera delante de la TV, con el Twitter abierto, tomando tiempos, con el Time Living, etc., que casi no da tiempo a disfrutar de lo que está sucediendo en ella.
Se pensó desde su introducción que el sistema DRS iba a ayudar a facilitar los adelantamientos, y como en otras tantas ocasiones, iba a ser la panacea. Sin embargo, yo tenía mis dudas razonables. La aerodinámica de los Fórmula 1 actuales es extremadamente compleja y no es tan sencillo decir simplemente “quiero más adelantamientos” y entonces toco aquí el alerón, aumento la altura de los alerones respecto al plano de referencia, los hago más estrechos y zas, así limito la aerodinámica. ¡Qué gran error sería pensar así! Mi experiencia me ha ayudado a entender (o eso creo) que con los ingenieros, las cosas no son tan sencillas. Pero, es que con los ingenieros del deporte del motor más avanzado tecnológicamente, cualquier cosa es difícil de asegurar. De hecho, gran parte de la normativa de 2009 y en adelante, por poner un ejemplo reciente, ideada en principio para favorecer los adelantamientos y limitar los efectos aerodinámicos tuvieron poco éxito, por no decir ninguno. Si unimos eso a la capacidad de trabajo, de gestión y de evolución, y obviamente capacidad económica, cualquier posible solución en esta dirección, más o menos aerodinámica, está prácticamente abocada al fracaso.
¿Por qué, sin embargo, este año las cosas parecen funcionar? Sencillo, no sólo el DRS y otros cambios (más o menos menores) han contribuido a aumentar el número de adelantamientos. Ha habido un factor fundamental, esencial, crítico, … -me quedo sin calificativos- que ha condicionado radicalmente el comportamiento de los monoplazas: los nuevos neumáticos Pirelli. Hay que recordar aquí que un monoplaza de Fórmula 1 es más parecido a un avión que a un coche. De hecho, la diferencia más importante entre ambos no es que uno vuela y el otro no, sino que uno está cerca del suelo y tiene neumáticos en contacto con el mismo y el otro no (al menos durante el vuelo estacionario). Y comprender el comportamiento de un neumático de competición no es tarea fácil. No en vano es uno de los elementos claves, junto con el diseño de las suspensiones y la especificación de la distribución de pesos, que determinan críticamente el éxito de un monoplaza.
Recordemos que durante el GP China, sobre todo al principio de la carrera, no resultó sencillo adelantar a coches con prestaciones similares pese al uso del DRS. Lo primero que pensé fue que la distancia en la que se podía activar el DRS había sido elegida demasiado corta. Pero al cabo de una vueltas, cuando unos monoplazas tenían neumáticos más frescos y otros más usados, se comenzaron a ver adelantamientos y el DRS ayudó, sin lugar a dudas, a esos adelantamientos. Este fin de semana pasado lo hemos vuelto a ver. De hecho, Fernando Alonso ha declarado también a este respecto: resultan más importantes los neumáticos Pirelli que el DRS a la hora de adelantar.
Así que, me pregunto, ¿funcionaría igual de bien el DRS con neumáticos Bridgestone? Sinceramente, no lo creo. Sería del orden a tener un F-duct, que en realidad, no ayudaba mucho en los adelantamientos, salvo que el monoplaza perseguidor tuviera una ventaja de más de 2 segundos sobre el perseguido (y quizá me quedo corto). ¿Y qué pasaría si los monoplazas no llevaran DRS, pero sí neumáticos Pirelli? Ahí quizá sería más complicado adelantar con la facilidad actual, pero desde luego, sería más fácil que en años anteriores. En resumen, adelantamientos con DRS sí, pero ojo, sobre todo lo que resulta clave son los nuevos neumáticos Pirelli. Y que sigan ..